La sexualidad es una condición humana necesaria para garantizar la calidad de vida y un buen desarrollo en la persona. Además, disfrutar de una sexualidad placentera es para la mujer, como para el hombre, una fuente de bienestar que favorece a su salud. 

A menudo la sexualidad queda en un segundo plano porque aún se considera un tema tabú en la sociedad. En cambio, los científicos la han considerado una medicina moderna, de vanguardia, y que se pone a disposición de todas las mujeres para una mejora de su calidad de vida. 

La sexualidad debe tratarse de una forma empática y cercana, sin olvidarse de la importancia y profesionalidad que requiere el tema, pero, ¿sabemos lo que se puede tratar en una consulta de sexología?

En estas consultas se pueden abordar temas de tal relevancia como el dolor a la hora de tener sexo o la imposibilidad, por cualquier motivo, de mantener relaciones sexuales en pareja; estos problemas pueden darse desde siempre o pueden venir precedidos de alguna patología ginecológica. También se tratan temas sobre la dificultad de llegar al orgasmo, la falta de deseo sexual o cuestiones relacionadas con  la sexualidad en general.

¿En qué consiste la primera visita sexológica?

En la primera sesión se analizan las causas de la visita y las principales causas que han desencadenado el problema. Posteriormente, se realiza un análisis de los aspectos más importantes sobre la sexualidad de la persona, para después tratar, en conjunto, la de la pareja. 

Dependiendo del motivo de la consulta, se realizará una exploración genital, que es diferente a la exploración ginecológica convencional. A raíz de ese momento, se realiza un diagnóstico y se establece un posible tratamiento. 

¿Cuánto dura la consulta?

Aproximadamente puede durar 50 minutos o 1 hora. El tiempo de consulta puede variar, ya que los pacientes tienen que abrirse y expresarse para poder analizar el epicentro del problema. 

¿Cuántas sesiones son necesarias?

Es difícil establecer un número exacto de sesiones sin establecer el problema. En cambio, lo que es seguro es que tratar un tema sexual es complejo, pero muy satisfactorio y donde enseguida podemos notar cambios, por ello es muy recomendable invertir parte de nuestro tiempo en un tema que casi lo tenemos olvidado. 

¿Debo contar cosas íntimas?

Es muy frecuente tener que contar aspectos muy íntimos, aunque siempre se intenta garantizar la máxima confianza y confidencialidad, sin forzar a los pacientes a contar aquello que no quieran.

¿Tengo que acudir con mi pareja?

No es obligatorio, pero puede resultar muy útil. Al principio se plantean los problemas y después se deja la puerta abierta a que la pareja acuda a la consulta si es necesario.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Abrir chat