¿Tienes un conocimiento amplio sobre tu vagina? Muchas veces no tenemos la información suficiente sobre los problemas a nivel vaginal que las mujeres podemos tener y cómo estos pueden afectarnos en nuestro día a día. Conocer bien los signos y síntomas de los diferentes problemas vaginales que podemos tener y cómo actuar es importante para preservar nuestra salud vaginal.

Para que nos hagamos una idea, la salud vaginal nos afecta más allá del sexo, puede suponer problemas de fertilidad o incluso a nuestra vida privada, ya que puede provocarnos inseguridades y problemas con nuestra pareja.

En este post, vas a aprender más sobre los problemas vaginales más comunes que afectan a las mujeres hoy en día y cómo poder promover la salud vaginal.

Recuerda siempre y en todo momento que debes ponerte en contacto con tu ginecólogo si notas que algo se sale fuera de lo común en relación con tu vagina.

 

Factores que pueden afectar a tu salud vaginal

Para explicar los diferentes factores que pueden afectar tu salud vaginal, primero tenemos que entender qué es la vagina. Para explicar qué es la vagina, hemos cogido la definición de Mayo Clinic: La vagina es un canal muscular cerrado que se extiende desde la vulva, la parte externa de la zona genital femenina, hasta el cuello del útero.

Estos son solo los factores más comunes que pueden afectar a la salud vaginal de la mujer:

El sexo

No solo las relaciones sexuales sin protección pueden afectar a nuestra salud vaginal a través de las Infecciones de Transmisión Sexual, sino que también las relaciones sexuales fuertes o cualquier lesión pélvica, puede causar traumatismos vaginales. 

Para evitar las Infecciones de Transmisión Sexual está claro que, lo que debemos hacer en todos los casos, es utilizar el preservativo, ya que es el único anticonceptivo capaz de crear una barrera que evite que las infecciones de carácter sexual se produzcan y propaguen.

Anticonceptivos femeninos

Algunos anticonceptivos femeninos pueden dañar la salud de nuestra vagina. Los preservativos, diafragmas o los espermicidas, más conocidos todos como anticonceptivos de barrera, pueden provocar irritación en el canal vaginal, lo que puede provocarnos incomodidad durante las relaciones sexuales o, incluso, dolor.

Es por ello que es de vital importancia encontrar el anticonceptivo que mejor se adapte a nosotras. Para ello, lo mejor es ponernos en contacto con nuestro ginecólogo.

Los productos de higiene íntima

Hay ciertos productos que se distribuyen para la higiene íntima que pueden provocarnos irritación vaginal y molestias. Algunos de estos productos son los que van en formato, sobre todo, de aerosoles, desodorantes o, incluso, las mismas duchas vaginales que, desde el punto de vista médico, no son muy recomendadas.

Cirugías, trastornos y tratamientos

Existen ciertos tratamientos y antibióticos que pueden alterar nuestro pH vaginal, provocando la aparición de hongos e infecciones vaginales tras su uso. Es por ello que no debemos abusar de estos antibióticos o , en su caso, lo mejor sería hablar con nuestro médico de cabecera para que pudiera proporcionarnos un sustitutivo que no nos genere hongos o infecciones.

Patologías como la endometriosis y la enfermedad pélvica inflamatoria pueden provocar que las relaciones sexuales sean incómodas y dolorosas, causándonos rechazo. La endometriosis es un trastorno doloroso que se produce cuando el endometrio crece fuera del útero y la enfermedad pélvica inflamatoria es una infección provocada por la clamidia o la gonorrea que afecta a los órganos reproductores femeninos.

Problemas psicológicos

No todas las patologías están relacionadas con lo físico, sino que nuestra psique también tiene mucho que ver en esto. Por ejemplo, si padeces de ansiedad o depresión, puede ser que experimentes un nivel bajo de excitación que, como resultado, puedes obtener malestar o dolor durante las relaciones sexuales o, incluso, puedes experimentar falta de apetito sexual.

Traumas relacionados con las relaciones sexuales como abusos o, incluso, una primera vez dolorosa, también puede provocar que nuestra excitación no sea la correcta para poder mantener relaciones sexuales satisfactorias.

Lo mejor que podemos hacer en este caso, afecte o no a nuestra vida sexual, es ponernos en mano de especialistas que nos ayuden a resolver todos estos temas, ya que la salud psicológica es igual de importante que la salud física.

Cambios hormonales

Los cambios a nivel hormonal pueden provocar patologías tales como la atrofia vaginal. Esta atrofia se da como consecuencia del descenso de estrógenos y se da, sobre todo, durante la menopausia o, incluso, durante la lactancia.

La atrofia vaginal puede traer como consecuencia relaciones sexuales dolorosas, lo que puede provocar una falta de excitación a la hora de pensar en sexo o incluso que no queramos mantener relaciones sexuales.

Para ello, existen tratamientos ginecológicos que se centran, sobre todo, en paliar este tipo de patologías que surgen con los cambios hormonales de la mujer.

Como consecuencia del embarazo y parto

Aunque parezca mentira, el embarazo y el parto también pueden afectar a nuestra salud vaginal ya que, sobre todo durante el parto, se producen desgarros, pérdida del tono vaginal o, en algunas ocasiones, la episiotomía, esa pequeña incisión en la abertura vaginal, también puede afectarnos a través de molestias, dolor en las relaciones sexuales o infecciones que se pueden producir por una mala curación del tejido.

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